Gustav Leonhardt fue una de las figuras fundamentales del movimiento historicista y uno de los grandes clavecinistas y directores del siglo XX. Pionero en la interpretación con criterios históricos, desempeñó un papel decisivo en la recuperación del repertorio barroco.
Actuó en el Concertgebouw de Ámsterdam, el Théâtre des Champs-Élysées, el Wigmore Hall de Londres, la Philharmonie de Berlín, el Musikverein de Viena y en los principales festivales europeos dedicados a la música antigua, entre ellos el Festival de Utrecht y el Festival de Innsbruck.
Fundador del Leonhardt Consort, colaboró estrechamente con Nikolaus Harnoncourt en la célebre integral de las cantatas de Bach. Dirigió y trabajó con conjuntos como la Orchestra of the Age of Enlightenment y diversas formaciones historicistas europeas.
Recibió numerosas distinciones internacionales, y su discografía fue considerada referencial por Gramophone y Diapason, que destacaron su rigor estilístico, sobriedad expresiva y profundidad intelectual.